miércoles, 23 de mayo de 2012

A la última frontera de la Guerra Fría

¡Tranquilos! Si no he escrito antes en el blog no es porque los norcoreanos nos han invadido, sino porque apenas paro delante del ordenador. Estos días hemos hecho varias excursiones, entre ellas a la frontera de Corea del Norte.

Una excursión que estuvo bastante interesante por las ganas de ver la última frontera de la Guerra Fría. Primero nos llevaron a Imjingak, una estación donde uno puede hacer una paradita en mitad del camino para ir a la frontera.



¿Y qué tiene de particular este sitio? Básicamente es el primer lugar desde donde puedes ver Corea del Norte:








Lo que veis en la imagen de arriba son varios puentes que sirvieron para traer los prisioneros de guerra que tenía Corea del Norte. Lo traían a través del puente de hierro que hay a la izquierda de la imagen (Imjingak Railway Bridge) y los dejaban cruzar el puente de madera que hay abajo de la foto y que se conoce como Freedom Bridge. Lo de la derecha es otro puente que intentaron construir, pero que al final no dio ni tiempo para acabarlo.


Uno de los mayores problemas que generó la Guerra de Corea fue los silhyangmin, gente procedente del norte y que huyeron a Corea del Sur. Estas familias cruzaron la frontera y desde entonces no han podido visitar nunca su lugar de nacimiento ni a las familias que se quedaron al otro lado. Todos los años vienen a Imjingak a hacer ritos para rezar por la reunificación de las familias. Durante treinta años no había ningún lugar específico para eso, pero el gobierno construyó en los ochenta un altar permanente para su uso.




Además, se puede ver un tren usado durante la guerra con el que se ensañaron a base de bien:



Lamentablemente, justo cuando llegamos allí cayó el diluvio del siglo y no pude tomar más fotos de la zona, pero os dejo algunas de las que hice:







Tras la parada en Imjigak llegó el momento de la verdad. El momento de ir a la frontera real. A la DMZ (las siglas de "Desmilitarized Zone"). No, no fuimos al lugar donde están todos los militares, porque . Sí fuimos a Yeolsoe, un mirador que te permite ver toda la extensión de la frontera e incluso algún que otro pueblo norcoreano. El camino que te lleva a la frontera es una auténtica maravilla porque apenas se ha construido, pero eso sí, ni se te ocurra darte una vueltecita por ahí porque están llenas de minas y de puestos militares:








Lamentablemente, no nos dejaron hacer fotos de la zona. Así que me he puesto como loco a buscar por internet una foto del edificio donde estuvimos y desde donde vimos toda la frontera:



La razón por la que no nos dejaron hacer las fotos fueron por razones de seguridad. De hecho, la única que sí pudimos hacer, a regañadientes, fue con el único militar que hablaba inglés. Un personaje, por cierto. Ahí os dejo la única perla que tenemos :)


martes, 8 de mayo de 2012

¡Cocineros-ninja!

Una de las cosas que se deben ver en Corea obligatoriamente es el Nanta, un espectáculo donde se hace una música de percursión tipo Blue Man group. Ya sabéis con objetos cotidianos, pero con ollas, sartenes, platos, cuchillos, tablas de picar, botellas de agua, cubos de basura y escobas (hay una lucha de escobas en mitad del teatro tipo matrix mezclado con técnicas del dragon ball que te deja sin palabras). Vamos, que mola mogollón por todo. Pero lo más sorprendente de todo es que sin articular ninguna palabrita te enterabas de toda la historia, lo cual viene bien para cualquier hijo de vecino ignorante del coreano.



A ver, voy a contar lo que entendí. Creo que más o menos la historia iba así. El teatro empieza cuando el gerente de una cocina le pide a sus tres cocineros que preparen un señor banquete en nada de tiempo, hora y media cosa así. Para poder conseguirlo el gerente se trae a su sobrino para que haga de pinche y claro, es un auténtico inútil; aunque para lo que quiere, porque intenta ligarse a la cocinera que es pareja de uno de los protas. Todo un marchoso.



La gracia de todo es que mientras bailan, hacen percursión y piruetas por todo el escenario preparan la comida del banquete de verdad. Y, Dios, que buena pinta tenía aquello. Gracias a esa obra de teatro me di cuenta de que me equivoqué de profesión y debería haberme convertido en cocinero-ninja. Menos mal que para hacer cosas como esta nunca es tarde:


martes, 1 de mayo de 2012

El auténtico salvaje este

Apenas conocemos películas que venga de Oriente. Vale, Memorias de una Geisha puede ser otra. Bien, el Último Samurai también, pero el que no sea cinéfilo le costaría nombrar otra película (al menos quiero creer eso, porque yo de cine como que no tengo mucha idea). Y ya de Corea ni hablemos. Pero se hace mucho cine y del bueno. El otro día vi una película que me han dicho que la viese unas mil veces por activa y por pasiva. Se llama El Bueno, el Malo y el Raro, es de Jee-woon Kim y es un pedazo de western hecho en el eastern (jo, qué ingenio).



La historia en sí no tiene mucha chicha. En mitad de la ocupación japonesa de Corea hay tres tíos que se ponen a buscar un tesoro perdido en Manchurria, ahí al norte de China, pegadito a Corea. La gracia está en que ese mapa lo roba un ladrón bastante personaje, que a su vez lo quiere el jefe de una banda peligrosa y que a su vez es perseguido por un justiciero que es el mejor tirador del Este. El surrealismo de la trama promete.



No quiero desvelar mucho de la trama porque soy de esos que hablan, hablan y hablan y ¡zas! spoilerazo al canto, pero sí os diré que la historia es genial, porque es sencilla y encima hay tiros cada dos por tres, como debe ser en una buena película de vaqueros (aunque todos parecen Sergio Ramos con la puntería que tiene cada uno...). De todas formas, por si os perdéis entre tanto tiroteo y diálogo absurdo, a lo largo de la película salen unos nómadas bastante cómicos explicando la trama de la película.



Una de las cosas que más impresiona es el montaje y la música, sobre todo la escena del tren del principio, que se hace en un solo plano de varios minutos mientras atraviesa todo el tren. Claro, me imagino que puede ser porque no te esperas ver este tipo de cosas en una peli coreana. No soy un experto en hacer críticas de cine ni nada por el estilo, pero si queréis leer una buena, aquí os paso un enlace que os lo explicará mil veces mejor:

http://partidoypeli.blogspot.com/2010/11/critica-el-bueno-el-malo-y-el-raro.html

¡Que vuelva el western ya!

lunes, 30 de abril de 2012

Rock and Roll ain't noise pollution!

Tras una semana de intenso estudio para el examen de coreano (próximamente sabré el resultado...) y de trabajos, ya por fin estoy libre para poder dedicarle tiempo al blog, ¡bien! Y empezaré hablando de la música. Supongo que lo que más conocéis de música sobre Corea es el K-pop y sus... repetitivas canciones, pero gracias a Dios existen más tipos de música en este país y por lo que he escuchado mola bastante. El pasado sábado nos invitaron a un concierto de Saza's Blues, un grupo de estilo indie que en directo le dan bastante caña en general a todo, guitarra, batería y bajo y lo mejor que se atreven con todo, ya sea rock, country, jazz y, por supuesto, blues. Pero antes de nada os voy a presentar a los artistas:

¡En la batería! Un hombre que lleva el ritmo en la sangre, que no para de tocar incluso si se le cae el moño que tiene, un artista con aires de samurai, ¡Iiiiiiii Do-Hun!


Exprime el bajo como pocos, no se intimida en marcarse un solo el tiempo que le dé la gana. Con sus pintas de californiano no hace nada de ruido, pero sin él esto sería imposible: ¡Chooooong Iung-Yuuuuunng!



Un día Dios bajó del cielo y le robó una costilla al mismísimo Bunbury. De ahí se lo llevó a Corea y lo mezcló con el picante Kimchi y le regaló una guitarra de Sting para ver qué ocurría y éste es el resultado: ¡¡Choi Hu-Yuuuun!!



Vale, confieso que no me enteré de nada porque las canciones fueron en coreano y se puso a echar discursitos en mitad del concierto. La gente se partía de risa así que intuyo que tiene que ser un cachondo mental, pero aún así disfruté como un niño chico. Es una lástima que no haya encontrado ningún vídeo en concierto, pero aquí os dejo algunas canciones para que os hagáis una idea:





Y ¿qué decir del bar? Impresionante. He hecho una selección porque tampoco puedo cargar demasiado. Así es un bar de rock coreano:








Claro, a mí me ponen un concierto de buena música en un local como ese y a mí me ganan sí o sí. Y ya si encima te regalan y te firman el disco y se hacen una foto contigo ya es que... bufff... ¡están en el top!


¡Que viva el rock!

martes, 24 de abril de 2012

Un barco para el pueblo

La máxima de Corea del Norte es convertir el mundo en un paraíso comunista. Para ello (es algo que ha hecho desde su nacimiento) convierte el ejército en su principal arma para conseguirlo y ganar la batalla al capitalismo a base de provocaciones y demostraciones propagandísticas. El ejemplo más reciente ha sido el intento fallido de enviar un satélite al espacio para controlar los cultivos de su país. Ja. No se lo creen ni ellos.

Pero ¿ha fracasado siempre Corea del Norte en su particular guerra? No. No siempre. Hubo una vez que sí consiguió hacer algo que sirvió para, al menos, molestar un ratito a Estados Unidos y que a día de hoy sigue mostrando con orgullo. Y es que Corea del Norte puede presumir de ser el único en tener en su poder un barco de la marina estadounidense. El nombre del barco es USS Pueblo (por cierto, muy propio el nombre del barco para una república "popular") y fue capturado por los norcoreanos en 1968 cuando éste se disponía a espiar a los comunistas. Supuestamente estaba de misión científica frente a la costa de Wosan (un poquito más arriba de Incheon), aunque realmente transportaba equipos para interceptar mensajes del ejército norcoreano. Pero los vecinos del norte estuvieron espabilados y en cuanto tuvieron la oportunidad, capturaron el barco.


La tripulación no tuvo tiempo suficiente para destruir toda la información que tenía acumulada de la misión y fueron retenidos durante once meses, tras los cuales fueron liberados en la frontera con Corea del Sur. Eso sí, antes de liberarlos Corea del Norte hizo varias fotos a la tripulación para demostrar que el régimen los había tratado bien y que se encontraban sanos y salvos. Lo que no pensaban es que también serviría para demostrar los sutiles que son con sus dedos corazones:





Desde entonces, el barco está anclado en el río Taedong, que atraviesa Pyongyang, (capital de Corea del Norte) y lo muestran como si fuese una prueba de que los comunistas pueden asaltar barcos como auténticos piratas.




En cuanto al lado de los americanos, todavía existe un pequeño grupo que reclama la devolución de USS Pueblo. Es normal, es el tercer barco más viejo que está al servicio de Estados Unidos y, claro, tiene que joder un rato que esté en manos del enemigo. De hecho, para hacer más efectiva su reivindicación tienen hasta su propia página web en la que explican toooda la historia del USS Pueblo e, incluso, su propia tienda para comprar tu gorritas, camisetas, llaveros y frikadas varias. Ahí os dejo el enlace porque es una maravilla:

http://www.usspueblo.org/

Y es posible que tengan más comprometidos con la causa. Recuerdo que mi profesor de tecnología del colegio solía coger la libreta y rascarse la cabeza enseñando el dedo corazón cuando daba la clase... ¡eso es un hombre comprometido con la causa!

jueves, 19 de abril de 2012

Oh! Moc, moc!

¡Y ya van dos entradas hoy en el blog! pero es que hoy la situación lo merece porque aparezco en el Crónica Universitaria!



Hala, y de paso ahí os dejo el enlace para que disfrutéis de tan buen periódico:

http://umalaga.diariosur.es/servicios/cronica-universitaria-en-pdf/2319-cronica-universitaria-17-04-2012.html