Una excursión que estuvo bastante interesante por las ganas de ver la última frontera de la Guerra Fría. Primero nos llevaron a Imjingak, una estación donde uno puede hacer una paradita en mitad del camino para ir a la frontera.
¿Y qué tiene de particular este sitio? Básicamente es el primer lugar desde donde puedes ver Corea del Norte:
Lo que veis en la imagen de arriba son varios puentes que sirvieron para traer los prisioneros de guerra que tenía Corea del Norte. Lo traían a través del puente de hierro que hay a la izquierda de la imagen (Imjingak Railway Bridge) y los dejaban cruzar el puente de madera que hay abajo de la foto y que se conoce como Freedom Bridge. Lo de la derecha es otro puente que intentaron construir, pero que al final no dio ni tiempo para acabarlo.
Además, se puede ver un tren usado durante la guerra con el que se ensañaron a base de bien:
Lamentablemente, justo cuando llegamos allí cayó el diluvio del siglo y no pude tomar más fotos de la zona, pero os dejo algunas de las que hice:
Tras la parada en Imjigak llegó el momento de la verdad. El momento de ir a la frontera real. A la DMZ (las siglas de "Desmilitarized Zone"). No, no fuimos al lugar donde están todos los militares, porque . Sí fuimos a Yeolsoe, un mirador que te permite ver toda la extensión de la frontera e incluso algún que otro pueblo norcoreano. El camino que te lleva a la frontera es una auténtica maravilla porque apenas se ha construido, pero eso sí, ni se te ocurra darte una vueltecita por ahí porque están llenas de minas y de puestos militares:
Lamentablemente, no nos dejaron hacer fotos de la zona. Así que me he puesto como loco a buscar por internet una foto del edificio donde estuvimos y desde donde vimos toda la frontera:
La razón por la que no nos dejaron hacer las fotos fueron por razones de seguridad. De hecho, la única que sí pudimos hacer, a regañadientes, fue con el único militar que hablaba inglés. Un personaje, por cierto. Ahí os dejo la única perla que tenemos :)














